Hay muchas personas que me preguntan por este sello. La realidad es que nunca nació con la intención de convertirse en una marca. Su historia es bastante más sencilla... y también mucho más personal
Cuando empecé a dibujar, jamás pensé en crear una marca. Siempre imaginé que, si algún día podía dedicarme profesionalmente a esto, mi única firma sería mi propio nombre.
Sin darme cuenta, este sello empezó a acompañar mis ilustraciones, las láminas que preparo y muchos de los trabajos que salen de mi estudio. Poco a poco dejó de ser un simple detalle para convertirse en una parte de mi identidad como artista.
Sigo firmando cada obra con mi nombre, pero este sello representa todo el camino recorrido, el aprendizaje y la ilusión que sigo poniendo en cada proyecto.
Por eso aparece en muchos de mis trabajos. Más que un logotipo, es un pequeño símbolo que ha terminado formando parte de mi historia.
Nunca quise crear una marca. Solo quería dibujar. El resto llegó por el camino.







